Un documental producido por el Gran Wyoming sobre el Severo Ochoa titulado El Severo me duele, muestra a familiares y médicos que narran en primera persona lo que supuso para ellos el ataque que la Comunidad de Madrid, presidida por Esperanza Aguirre, lanzó contra la Sanidad pública representada en el hospital de Leganés. Y ese ataque fue lanzado con la ayuda de medios de comunicación afines a la derecha: la COPE, El Mundo y La Razón, según denuncian los médicos.
El Mundo, ante el caso del Severo Ochoa, hizo "un claro periodismo de encargo", mientras la COPE cogía un titular y "a partir de ese titular montaba una realidad" alternativa. Éstas son algunas de las opiniones que los médicos del Severo Ochoa exponen sobre los medios de comunicación de la derecha en el documental. Y es que a juicio de los médicos que, injustamente, fueron rápidamente sentenciados por Esperanza Aguirre y el entonces consejero de Sanidad, Manuel Lamela, los medios de comunicación de la derecha fueron los principales instigadores de la causa contra Luis Montes y sus compañeros.
El papel de Lamela
Pero estos medios no generaron la polémica por sí solos. En realidad el escándalo saltó a la prensa a través de Lamela, según manifiestan los médicos en el documental. El primer movimiento de Lamela tras conocer el contenido de la denuncia anónima que originó el escándalo, fue mandar una inspección, y poco después los doctores se enteraron con "muy pocas explicaciones" de que empezaban los ceses. Al momento, los médicos se posicionaron contra la Comunidad de Madrid, al considerar que la polémica era "una medida para desprestigiar la Sanidad pública".
Sin presunción de incocencia, pero comprometidos
"La presunción de inocencia no la mantuvieron en ningún momento", sostienen los médicos, que a continuación pasan a explicar cómo desde que entraron en el hospital Severo Ochoa se comprometieron con la Sanidad pública. Y en este compromiso de los médicos coinciden los familiares consultados por La Sexta. Pero aquel compromiso les era indiferente a los populares madrileños. Se optó "por desmontar la Sanidad pública", tal y como señala uno de los médicos.
Hacia la privatización
Por otro lado, uno de los compañeros de Luis Montes expone en el documental una explicación a la polémica del Severo Ochoa. Según algunos médicos, el caso del Severo Ochoa sirvió para tapar informativamente una realidad: la de cómo Esperanza Aguirre estaba poniendo en manos privadas la Sanidad. Y es que Aguirre lleva años inaugurando centros médicos privados por toda la provincia de Madrid, y mientras el caso del Severo Ochoa copaba los medios de comunicación, la privatización de la Sanidad madrileña era algo a lo que apenas se le prestaba atención.
El ambiente
Pero el documental también cuenta lo que supuso la criminalización de los profesionales del Severo Ochoa. La desconfianza creció entre algunos pacientes, mientras muchos de los profesionales abandonaban su puesto de trabajo porque no podían trabajar con semejante presión. "Creó una sensación de inseguridad" y de "impotencia" entre los médicos. "Cómo podéis estar utilizando estas mentiras", se preguntaban los profesionales haciendo referencia a Aguirre y sus medios afines.
Sensaciones
Pese al calvario sufrido y al camino recorrido, tanto Montes como sus compañeros coinciden en una cosa: "Nos hacía sentirnos orgullosos" lo que habían hecho, cómo habían trabajado. Porque tal y como manifiestan las sedaciones ayudan a los pacientes, y en ningún momento cometieron negligencia alguna, algo que ha demostrado finalmente la sentencia. Pero aún así "nos han destrozado la vida". Y Aguirre sigue sin responsabilizarse de ello.
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